¿El dinero que recibe el trabajador como incentivo por su renuncia compensa obligaciones laborales pendientes?

¿El dinero que recibe el trabajador como incentivo por su renuncia compensa obligaciones laborales pendientes?

A propósito de la Casación 603-2004- Lima, emitida por la Corte Suprema, se ha analizado el caso de aquellos trabajadores que reciben una suma de dinero como “incentivo para su renuncia voluntaria”; determinándose que aquellos importes pagados a un trabajador para motivar su renuncia, no pueden ser compensados contra las deudas que le corresponda pagar al empleador, por obligaciones derivadas de la relación laboral; no siendo aplicable en estos casos el artículo 57 del Texto Único Ordenado de la Ley de compensación por tiempo de servicios, aprobado por Decreto Supremo N°001-96-TR.

La premisa de este análisis es que la liberalidad a que se hace referencia el artículo 57 del Decreto Supremo N°001-96-TR, es que dichas sumas de dinero deben entregarse a título de gracia y bajo absoluta liberalidad, es decir, no debe estar condicionada a contraprestación alguna por parte del trabajador, que desnaturalice si carácter gracioso.

El caso concreto:

Se trata del recurso de casación interpuesto por la Empresa Editora El Comercio Sociedad Anónima, contra la sentencia de vista, expedida por la Tercera Sala Laboral de la Corte Superior de Justicia de Lima, que confirmando la sentencia apelada, declaró fundada en parte la demanda, en consecuencia ordenó que la emplazada abone a favor del demandante la suma de treintiséis mil ochocientos setentiún nuevos soles con cincuenticuatro céntimos por concepto de beneficios laborales que pretendían ser compensados por el ex empleador contra la suma entregada por incentivo de renuncia.

En este caso específico, la Corte Suprema no consideró a este monto de dinero como un acto de liberalidad y voluntario por parte del empleador, sino como un pago para propiciar la renuncia del trabajador, por lo que no puede estar sujeto a compensación de deudas laborales.

Considerandos mas relevantes:

El quinto considerando de la resolución señala que, el artículo 57 del Texto Único Ordenado de la Ley de compensación por tiempo de servicios, aprobado por Decreto Supremo N°001-96-TR establece que si el trabajador al cesar o posteriormente, recibe del empleador a título de gracia, alguna cantidad o pensión, éstas se deducirán de aquellas que la autoridad judicial mande pagar al empleador como consecuencia de la demanda interpuesta por el trabajador; por tanto la norma en comento establece dos momentos de la percepción de alguna cantidad o pensión por parte del trabajador para que proceda la compensación, esto es, cuando se recibe por parte del empleador al momento del cese o posteriormente.

La Corte Suprema señaló en su sexto considerando que, en mérito a los elementos de prueba actuados en el proceso se determinó que la suma de treintiséis mil sesentiséis nuevos soles invocada como “graciosa” fue otorgada en realidad, en virtud del convenio suscrito en forma voluntaria para extinguir el contrato de trabajo que vinculó a las partes en calidad de contraprestación a su renuncia, por tanto el monto que con tal finalidad se otorga (esto es para determinar la voluntad del trabajador de extinguir el vínculo laboral) no puede ser evaluado dentro de los parámetros y límites que fija la ley para la indemnización por despido arbitrario al tratarse de dos supuestos distintos pues el primero parte del mutuo disenso entre las partes y el otro sólo de la decisión unilateral de una de ellas (el empleador); por lo que dicho monto tiene la calidad de incentivo para motivar la renuncia al empleo.

En este contexto fáctico y jurídico el monto extraordinario entregado al demandante que además tiene propiamente el carácter de incentivo resulta ser la contraprestación por su decisión de terminar voluntariamente el contrato de trabajo, así, no resulta procedente la compensación de créditos.

En efecto el séptimo considerando señaló que, el monto extraordinario entregado al demandante con la finalidad de incentivar su renuncia debe ser considerado como la contraprestación por su decisión de terminar voluntariamente el contrato de trabajo, por lo que, no resulta procedente la compensación de créditos contra dicha suma dado que, el artículo 57 del Decreto Supremo acotado delimita su procedencia a aquellas sumas de dinero que en forma graciosa y con el carácter de liberalidad otorga el empleador al trabajador en el cese o después de el, sin obligación alguna de parte del trabajador, motivo por el cual se considera un acto de liberalidad y voluntaria del empleador que no requiere una contraprestación de la otra parte, por la que se crea una obligación futura de reciprocidad para compensar cualquier deuda que genere con posterioridad y que no se haya previsto al momento del cese, presupuesto que no ocurrió en el caso propuesto conforme podemos advertir de los argumentos expuestos.

Conclusión:

Consecuentemente, para que proceda la compensación de créditos derivados de deudas laborales que a futuro le corresponda pagar al empleador, es necesario que las sumas extraordinarias entregadas al trabajador, al cese o después del mismo, se hayan entregado a título de gracia y con carácter de liberalidad (disponibilidad no condicionada del trabajador), sin que exista contraprestación alguna a cargo del trabajador, u obligación futura de reciprocidad.

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